Posts Tagged ‘Ashton’

Perdemos la vecindad

23 diciembre, 2013

ukraine euLlega fin de año, e intentamos hacer balance de lo logrado. Mirando a nuestro alrededor encontramos dos noticias buenas y dos malas. En el haber tenemos el acuerdo con Irán. Es provisional, sí, y todavía tiene que dar sus frutos. Pero haber logrado detener, aunque sea temporalmente, un tren que se encaminaba hacia la nuclearización de la teocracia iraní y el consiguiente conflicto bélico con Irán y EE UU es un logro que debe ser celebrado.

Más cerca, y en una escala más pequeña, tenemos el acuerdo entre Serbia y Kosovo; un acuerdo que, de nuevo, no resuelve inmediatamente los problemas pero que los cambia de vía y permite que los dos países, en lugar de mirarse con odio, comiencen a mirar hacia Europa. Estos dos acuerdos, cada uno a su manera, permiten comenzar a tirar del hilo que desenredará dos ovillos cruciales para la estabilidad de Oriente Próximo y los Balcanes: aunque queda mucho por hacer, la lógica del acuerdo ha sustituido a la lógica del conflicto. No es poco.

Pero entre un acuerdo de alcance global (Irán) y un micro acuerdo (Serbia-Kosovo), tenemos un gran problema regional, más bien dos. Nuestras vecindades más inmediatas, al Este y al Sur, se alejan de nosotros, lenta pero inexorablemente. Como estamos viendo en el caso de Ucrania, la resurrección de Rusia como potencia política, económica y militar está actuando como un gigantesco electroimán geopolítico que succiona haca sí toda la esfera post-soviética, desde Bielorrusia hasta las repúblicas centroasiáticas.

(more…)

El precedente kosovar

29 abril, 2013

Kosovo11-2“El Gobierno español, deseoso de contribuir a la paz y prosperidad de los Balcanes, ha decidido reconocer a la República de Kosovo. El Gobierno toma esta decisión de acuerdo con la legalidad internacional y al amparo de la opinión de la Corte Internacional de Justicia, que en julio de 2010 aseguró que la declaración de independencia formulada por Kosovo ‘no violó el derecho internacional, la resolución 1244 (1999) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ni ninguna otra norma aplicable de derecho internacional’. Además de las razones jurídicas, el Gobierno ha tomado nota del hecho de que desde la proclamación de la independencia del Estado kosovar en febrero de 2008 sean ya 98 los estados que han manifestado dicho reconocimiento, entre ellos una mayoría muy significativa de nuestros principales socios y aliados europeos. Es previsible, además, que gracias al acuerdo recientemente alcanzado por las autoridades kosovares y serbias, mediante el cual ambas partes se comprometen a no obstaculizar el reconocimiento y acceso de uno y otro a diversas organizaciones internacionales, entre ellas la propia Unión Europea, el número de Estados que reconozcan a Kosovo siga creciendo con el tiempo. La decisión del Gobierno no sólo se fundamenta en la innegable existencia fáctica y jurídica del Estado kosovar sino que refleja el compromiso de la política exterior del Gobierno con la estabilidad de los Balcanes, que es a su vez un elemento central de la política exterior de la Unión Europea. En ese sentido, el Gobierno se felicita porque el acuerdo recientemente alcanzado por las autoridades kosovares y serbias, que concede un grado sustancial de autonomía a las municipalidades serbias, permitirá normalizar la convivencia entre ambas comunidades y facilitar el cierre de las heridas dejadas por el conflicto que asoló a la antigua Federación Yugoslava. Gracias a la mediación de la Unión Europea y a la perspectiva de adhesión a la UE, kosovares y serbios podrán en un futuro reencontrarse en plenitud de derechos en una Europa plural, abierta, pacífica y democrática. El Gobierno desea aclarar que este reconocimiento no constituye precedente ni puede ser utilizado en otro contexto que el específicamente kosovar. Si algo ofrece España a los españoles y al mundo es un modelo de convivencia democrática y pacífica que garantiza el máximo respeto a la diversidad y a las identidades en un marco caracterizado por un elevadísimo nivel de autogobierno”.

(more…)

Planificar para improvisar

20 enero, 2013

Mali-rebeldes_islamistas-Al_Qaeda-Diabaly_MDSIMA20130114_0370_10No es una clasificación teórica ni la encontrarán en los manuales de relaciones internacionales, pero en política internacional se puede distinguir entre dos tipos de crisis. Las primeras, que podemos llamar crisis Tipo I, son aquellas que nos pillan por sorpresa. Que la sorpresa sea genuina, resultado de nuestra miopía política o consecuencia de nuestra incompetencia analítica, no cambia mucho las cosas. Retrospectivamente, podemos explicar el ataque japonés sobre Pearl Harbour, los atentados del 11-S o la caída del régimen de Ben Ali en Túnez, pero en su momento los indicios de que algo así podría ocurrir eran nulos o, como mínimo, no compartidos por aquellos responsables de tomar decisiones al más alto nivel. Prepararse para una amenaza desconocida es difícil, así que es lógico que en una crisis de este tipo se improvisen medidas sin haber tenido tiempo de ensayarlas y evaluarlas, se tire del repertorio existente aunque se sepa que es inadecuado o se adapten soluciones originalmente pensadas para otras situaciones.

Las segundas, o crisis Tipo II, son aquellas que se ajustan al patrón “se veía venir”. Para predecirlas no hacen falta visionarios ni agoreros, sino algo que si queremos sentirnos importantes podemos llamar inferencia, pero que en el fondo no es más que simple sentido común. Esto es lo que ha ocurrido en el norte de Malí. Durante meses se ha dejado que una serie de grupos armados actúen impunemente en ese territorio, se refuercen militar y políticamente y cimenten una alianza estratégica entre ellos para controlar y beneficiarse de todos los tráficos ilegales (armas, drogas e inmigrantes) que transitan por la zona. Y cuando la comunidad internacional ha reaccionado, lo ha hecho con tal lentitud y debilidad que en la práctica ha creado el incentivo para que esos grupos intenten expandir sus ganancias y territorios. ¿Para qué esperar a que europeos y africanos pongan en pie un ejército que les derrote, han debido pensar estos grupos, pudiendo aprovechar ahora la oportunidad de asestar un golpe definitivo al Ejército maliense?

(more…)

Divididos e irrelevantes

4 noviembre, 2011

Once a favor, 11 abstenciones y cinco en contra. Este es el resumen del impresionante trabajo diplomático hecho por los 27 Gobiernos de la UE para coordinar su posición a la hora de votar este lunes sobre la admisión de Palestina en la Unesco. Los detalles sobre cómo votaron no hacen sino empeorar las cosas. Los dos miembros de la UE con asiento permanente en el Consejo de Seguridad votaron distinto (Reino Unido se abstuvo y Francia votó a favor). Alemania (el otro eterno aspirante al Consejo de Seguridad) votó en contra. Y como Italia se sumó a Reino Unido y España a Francia, ni siquiera los cinco grandes se pusieron de acuerdo, como tampoco lo hicieron los países de la ribera mediterránea. Este es el mapa de Europa que queda: los alemanes arrastraron en su negativa a checos, holandeses, lituanos y suecos; los franceses se llevaron a austriacos, belgas, chipriotas, fineses, griegos, irlandeses, luxemburgueses, malteses, eslovenos y españoles; y los británicos a búlgaros, daneses, estonios, húngaros, italianos, lituanos, polacos, portugueses, rumanos y eslovacos. Todo ese ridículo para nada, pues la votación se resolvió abrumadoramente a favor de Palestina (107 votos a favor, 14 en contra y 52 abstenciones). Los europeos se mostraron, además de desunidos, irrelevantes.

En esa votación van, comprimidos, los 10 años de negociaciones para redactar y ratificar el Tratado de Lisboa, cuyo principal objetivo era que la UE hablara y actuara con una sola voz en la escena internacional. Ahí van también los dos años empleados en crear el Servicio de Acción Exterior Europeo, que supuestamente iba a permitirnos actuar coordinadamente e integrar la acción exterior de los Estados miembros, la Comisión Europea y el Consejo de la Unión. Y ahí va también la política europea hacia el conflicto palestino-israelí, que no parece haber avanzado gran cosa desde que reunidos en Venecia en 1980 los miembros de la (entonces) Comunidad mostraran su apoyo a una solución basada en dos Estados (siempre está, parece ser, que la solución fuera meramente teórica y no tuviera viso alguno de materializarse en condiciones distintas a las bendecidas por Israel y Estados Unidos).

Se dirá, como viene siendo el caso, que la culpa no es de lady Ashton, la invisible alta representante de la UE para la política exterior. Se dirá que ella es solo un síntoma del rechazo de los Estados de la UE a poner en común su política exterior, y que su debilidad es solo una consecuencia, no una causa. Y seguro que hay gran parte de verdad en ello. Pero resulta difícil imaginarse con qué cara se mira uno al espejo y se marcha a trabajar al día siguiente en nombre de Europa después de una votación donde se ha hecho tal ridículo internacional. Que nadie haya pedido su dimisión no debiera ser un motivo de satisfacción para la Alta Representante: o bien se está asumiendo la responsabilidad por el resultado o bien se está lanzando el mensaje de que esta forma de ridículo e irrelevancia es algo que entra dentro del rango de lo esperable.

Hay que recordar que los 27 Estados europeos mantienen abiertas más de 3.200 embajadas y consulados, emplean a más de 110.000 personas en sus servicios diplomáticos, son los mayores contribuyentes financieros a Naciones Unidas y se reúnen al menos 1.000 veces año para coordinar su posición en los organismos internacionales. Europa es, además, el primer socio comercial de Israel (y también de Estados Unidos). Todo ello para nada, porque la política exterior europea se ha convertido en una barra libre donde cada uno se sirve lo que quiere y luego se marcha a casa sin pagar la factura. Cinco por aquí que bloquean el reconocimiento de Kosovo, cinco por allí que bloquean la apertura a Cuba y otros cinco que bloquean el reconocimiento de Palestina. Por eso, cuando el Gobierno israelí decide castigar a los palestinos reanudando los asentamientos y confiscando sus derechos de aduana, y lo hace solo como represalia por ejercer un derecho como es el de solicitar su admisión en una organización internacional, y ganársela legal, legítima y democráticamente, los europeos tienen que mirar hacia otro lado como si la cosa no fuera con ellos. Eso sí, de vuelta a casa, los Estados miembros estarán indudablemente satisfechos por haber ejercido su soberanía nacional sin cortapisas ni limitaciones de ningún tipo. Al parecer, ser irrelevante puede ser origen de grandes satisfacciones.

Hartos de trampas

25 septiembre, 2011

Durante décadas, Israel fue el puesto avanzado de Occidente y sus valores en una región donde la democracia no estaba ni en el mapa ni en el vocabulario. Gracias a sus innegables logros, los israelíes aseguraron su prosperidad y seguridad en un contexto regional sumamente adverso. Con aquellos a los que temían o necesitaban, como Egipto o Jordania, alcanzaron la paz. Con otros, como Siria, sustituyeron las confrontaciones directas por otros conflictos de menor nivel asumidos por actores o peones interpuestos, en los territorios ocupados o Líbano. El resultado es que Israel ha disfrutado de un periodo de paz y seguridad mucho más prolongado de lo que la retórica antiisraelí dominante en el mundo árabe y musulmán habría hecho esperar.

(more…)

Europa viaja a tierra de nadie

1 julio, 2011

La divisa de la Unión Europea es “unidos en la diversidad”, muy parecida al “e pluribus unum” (“de muchos, uno”) que inspira a los estadounidenses. Sin embargo, más que unidos en la diversidad, los europeos parecen divididos en la unidad. Los intereses que comparten son tan intensos y se encuentran tan íntimamente entrelazados que los Veintisiete forman una unión indisoluble. Pero, a la vez, los Estados que forman la Unión tienen visiones tan contrapuestas sobre materias esenciales (la economía, la defensa, la inmigración) que en muchas ocasiones, en lugar de actuar solidariamente unos en apoyo de otros, sus desavenencias les llevan a la parálisis.

Lo paradójico es que, en los ámbitos en los que se dilucida su futuro, los europeos están atrapados en sus propias redes. Por voluntad propia, debido a las decisiones tomadas en los últimos 60 años, los Gobiernos carecen de la autonomía necesaria para tomar sus propias decisiones. No pueden volverse atrás, porque saben perfectamente que aunque hubieran retenido la soberanía formal en el ámbito monetario o en lo relativo a la gestión de sus fronteras (por citar algunos ejemplos relevantes), su margen de maniobra real sería extraordinariamente limitado. Sin embargo, al mismo tiempo, su renuncia todavía no se ha visto recompensada con la consolidación de una UE suficientemente capaz de tomar decisiones que sean a la vez eficaces, en tanto en cuanto tengan el impacto deseado y resuelvan los problemas que preocupan a los ciudadanos, y legítimas, en tanto en cuanto los ciudadanos consideren que son las instituciones europeas, y no las nacionales, las que deben decidir en esa u otras materias.

(more…)

Guerra de trincheras

29 marzo, 2010

Ningunear a la Unión Europea nunca fue tan fácil ni salió tan barato. Primero fue Rusia, que en agosto de 2008 pasó por encima de todos los acuerdos de seguridad europeos invadiendo Georgia como represalia al insensato asalto de los georgianos sobre la capital de Osetia del Sur. Luego fue China, que en noviembre del mismo año se permitió el lujo de suspender su cumbre con la UE para protestar por la reunión de Sarkozy con el Dalai Lama. (more…)