A pocos días de cerrarse la presidencia española de la Unión Europea, es inevitable intentar hacer un balance. Pero inevitable no significa fácil. Primero, porque, aunque parezca un recurso manido, es todavía pronto para juzgar qué impacto tendrán las principales medidas adoptadas durante este semestre. Segundo, y casi tan importante, porque no existen precedentes de una presidencia como la que le ha tocado desempeñar a nuestro país.
En cuanto a las medidas, la que sin duda es más importante es la que tiene que ver con el nuevo papel del Banco Central Europeo (BCE), que, como consecuencia de las decisiones adoptadas el mes pasado, se ha reconfigurado en un sentido que apunta, por fin, a la (más…)



